Publicar fantasía en España: una odisea personal

Portada alternativa de ‘Araneida, la fortaleza de los deseos’, de Marco Tomás

Cuando terminas de escribir un libro te planteas que tienes que publicar, algo que sabemos es tremendamente difícil. Si encima tu novela es de género, como en mi caso, y no tienes un padrino que te avale, la cosa se complica mucho más, ya que tus opciones se reducen drásticamente. Sin embargo, quieres compartir con los demás esa historia que tanto tiempo y esfuerzo te ha costado escribir, que crees que merece la pena y que va a hacer vivir a otros un viaje apasionante. «Se lo van a pasar tan bien cuando la lean», piensas. Pero qué complicado es conseguir hacerte un hueco, intentar que los demás te den una oportunidad, que te escuchen al menos.

Desde que finalicé la novela hasta que publiqué en Amazon ha pasado casi un año. Ha sido un proceso lento, a veces pesado, pero cuando tienes un sueño y quieres compartir los mundos que tienes en tu interior, intentas salvar cualquier obstáculo. Así que quiero contaros mi personal odisea, mi experiencia tratando de cruzar puertas casi infranqueables. Y, sobre todo, haceros partícipes del camino recorrido hasta llegar aquí. Si a vosotros, amigos lectores, os sirve de algo, me sentiré satisfecha. Me gustaría que compartierais vuestra propias odiseas conmigo. Yo, como vosotros, seguro que he cometido equivocaciones durante el camino, pero esto es lo que he hecho. Allá vamos.

Comienza la búsqueda

Mi novela, Araneida, la fortaleza de los deseos es una hibridación de géneros. Dark fantasy y terror serían los que mejor la definirían. Así que el primer paso fue buscar en un listado de editoriales españolas, que encontré en Escritores.org, aquellas que podrían estar interesadas en mi manuscrito. De un listado bastante amplio, que comprobé mirando minuciosamente las webs para ver si seguían en activo, al final tan solo seleccioné tres, con el convencimiento de que no tenía demasiadas oportunidades en ninguna de ellas. También busqué agentes literarios, pero no encontré ninguno que se dedicara a mi temática.

La primera editorial que escogí fue Random House Mondadori, el sello que publica las novelas de Stephen King y Terry Pratchett, específicamente el sello Fantascy. Redacté mi propuesta editorial (ya os hablaré de esto en otra entrada), la metí en una carpeta profesional y encuaderné mi novela (un tocho de unas 350 páginas). Antes, por supuesto, me informé de que aceptaban manuscritos, que no voy a enviar al monstruo por correo así como así. Para mi sorpresa, unos quince días después recibí este email, que os dejo para que veáis, diciendo que iban a estudiar la propuesta. Alegría, pero sin alharacas. Mondadori casi no publica autores españoles. Un tiempo después recibí una amable carta diciendo que habían desestimado la propuesta.

carta_random house mondadori

Más adelante encontré esta entrevista en Jot Down a Claudio López de Lamadrid, un veterano en el mundo de la edición, encargado de la división literaria de Random House Mondadori. El periodista le pregunta:

“Imagina a un autor joven, inédito, desconocido y con apellidos vulgares, que ha escrito una novela y quiere publicarla. ¿Le recomendarías que enviase su manuscrito a las editoriales…
(Niega con la cabeza)
…o que intentase antes conseguir un padrino que pudiera poner unas palabras por él?
Que intente conseguir un padrino. Que intente recabar la opinión favorable de dos o tres personas que le sirvan de carta de presentación.”

Dudas sobre el concurso

Pues eso. Que había pecado de ingenuidad, pero por entonces no había leído la entrevista (aunque me lo imaginaba, que ya no tengo veinte años). La siguiente opción que tenía era Minotauro. Sin embargo, este sello editorial se nutre de nuevas obras y autores a través de su famoso concurso. Estaba en una disyuntiva: si enviaba la novela al concurso significaba que tendría que esperar otro año (estamos hablando de noviembre de 2013) sin mover la novela, ya que sólo pueden participar obras inéditas, y además sin ninguna garantía. Así que envié el manuscrito a la editorial ―de nuevo sin prácticamente esperanzas―, pero no al concurso. No tuve ninguna clase de contestación.

Mi tercera opción era Gigamesh, la librería-editorial que ha saltado a la fama por dar el pelotazo con la saga ‘Canción de hielo y fuego’ de George R. R. Martin. Sin embargo, y aunque aceptaban manuscritos, no lo envié. ¿Por qué? Había leído opiniones acerca de lo desbordada que estaba la editorial dado el «boom» de las novelas, y que centraba todos sus esfuerzos en promocionar la obra del autor (algo que comprendo a la perfección porque yo también lo haría). Quizás me equivoqué al no enviarlo, no lo sé.

Podía haber intentado enviar el manuscrito a pequeñas editoriales (incluso una amiga me aconsejó una de Valencia que ella conocía), pero el porcentaje de las ventas que se quedan sumado al de las distribuidoras, el casi nulo impulso hacia el libro digital y las limitadas opciones promocionales de la mayoría de ellas me decantaron por publicar en Amazon. Mi marido y yo formamos un estupendo tándem. Ya hicimos un buen trabajo de diseño en mi blog A ver series, me manejo bastante bien con las redes sociales y he trabajado en un gabinete de prensa muchos años.

Así que nos pusimos manos a la obra.

En el siguiente post os contaré cómo publicar en Amazon (en digital y papel) y no morir en el intento. O casi. Porque no es llegar y darle a un botón. Para nada.

6 Comments:

  1. Hola. Creo que estás dando los pasos adecuados, pero me parece que no estás bien informada o asesorada sobre varios temas que comentas en esta entrada. Si te puedo ayudar de forma completamente gratuita (soy un autor que en su momento también empecé como tú), no dudes en escribirme.

  2. Enhorabuena en primer lugar por escribir, terminar y publicar tu novela. Sé lo que cuesta escribir una por experiencia. Todo lo que cuentas en tu artículo lo he vivido, todo, el trabajo, la ilusión, la alegría cuando gusta a tus amigos, la desesperación cuando sólo recibes cartas educadas, eso cuando las recibes. No debería ser yo quien inaugurase los comentarios de este blog, pero en fin. Yo también acabo de publicar en Amazon pero no tengo ya ni tus fuerzas ni tu ilusión. Tú lo vas a conseguir. La tienes. Y lo que te leí el otro día en tus tuis eran imágenes muy poderosas. Lo conseguirás, Cecilia. Mucha suerte, qué no sea la última.

    • Ay, querida Marien. No pierdas la ilusión, por nada del mundo. A los que nos gusta escribir sabemos del placer de estar encerrados con nosotros mismos, sin importarnos demasiado todo lo demás. Es normal que quieras gustar al público y a los editores, pero yo siempre me acuerdo de Stephen King. Su primera novela, La larga marcha, una obra maravillosa, no consiguió publicarse. Y sin embargo Carrie, que tiró a la basura y rescató su mujer, lo sacó de la miseria. En fin, no puedo evitar emocionarme con tus palabras. Sabes que te deseo lo mejor. Comparte conmigo lo que hagas. Estoy aquí para eso. Un beso muy fuerte y gracias por tus palabras de ánimo.

  3. Oye, chulísima la portada alternativa. Muy Mignola.

    • Hey! Qué ilusión recibir tu comentario!! Pues en lo de Mignola tienes TODA la razón. A mi amigo le encanta (a mí también) y es una portada genial. Pero pensé que la de Amaya Díaz casaba más con el tipo de lector al que quería llegar. Sin embargo, esta también es muy buena. Un abrazo!

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